Feb 20, 2026 Content
Prevenir la oxidación y la corrosión es crucial para la vida útil de fundiciones de acero resistentes al calor bajo condiciones extremas. Nuestra empresa garantiza una resistencia superior a la oxidación a través de un enfoque doble: selección de materiales y procesos de tratamiento térmico.
Nuestras piezas fundidas suelen contener una alta proporción de cromo (Cr) y aluminio (Al). Estos elementos de aleación reaccionan rápidamente con el oxígeno a altas temperaturas para formar una densa película de óxido. Esta película de óxido es muy estable y previene eficazmente una mayor difusión de la oxidación, protegiendo así el metal interno de la corrosión.
Al realizar tratamientos térmicos (como temple o revenido) dentro de rangos de temperatura específicos, podemos ajustar la microestructura del material y eliminar defectos internos. Esto no sólo mejora la resistencia mecánica del material sino que también reduce significativamente su tendencia a la corrosión a altas temperaturas.
Para componentes que se corroen con especial facilidad (como tubos radiantes o rodillos de horno), empleamos técnicas de mecanizado de precisión para eliminar pequeñas grietas o poros de la superficie. Estos defectos microscópicos, si están presentes, pueden convertirse en fuentes de corrosión. El mecanizado de precisión puede prevenir eficazmente estos problemas.
No solo proporcionamos piezas fundidas terminadas, sino también soluciones de protección personalizadas basadas en las condiciones operativas específicas de nuestros clientes (como ambientes ácidos o alcalinos). Al agregar componentes de aleación específicos o tratamientos superficiales, mejoramos aún más la resistencia a la corrosión de nuestros productos.
Thu 02, 2026